La Sexta Generación de cineastas chinos prolonga la experimentación iniciada por sus predecesores, a través de un cine comprometido con la realidad política y social de su país. La fusión de géneros (ficción y documental) es una de sus características más acusadas, pero lo importante es que quieren comunicar historias domésticas de sujetos anónimos que comparten la vida de la nación, contra el olvido y la ceguera.
Desde 1995 hasta 1998, Wang Chao fué asistente de dirección de Chen Kaige en películas como «Adiós mi concubina». Durante estos años, escribió críticas, especialmente de películas extranjeras. También se dedicó a la literatura de ficción, publicando tres historias breves y una novela entre 1996 y 2001. Las ficciones de Wang Chao y su nuevo libro sobre el Tibet fueron publicadas en Francia por Bleu de Chine.
La primera película de Wang Chao, « El huérfano de Anyang », es una adaptación de una de sus historias breves.