La Sexta Generación de cineastas chinos prolonga la experimentación iniciada por sus predecesores, a través de un cine comprometido con la realidad política y social de su país. La fusión de géneros (ficción y documental) es una de sus características más acusadas, pero lo importante es que quieren comunicar historias domésticas de sujetos anónimos que comparten la vida de la nación, contra el olvido y la ceguera.
Al oeste de las vías, es una película documental del realizador chino Wang Bing (Jingyang, Shaanxi, 1967) que ganó en el Docslisboa en el 2002 (1), Marsella (2003), Yamagata (2003), Festival des tres continents, Nantes (2003), Ciudad de México (2005) y se proyectó en numerosos festivales más en todo el mundo.
Es una película atípica por su duración (9 horas 25 minutos), su heroico rodaje (un año y medio con una escasez de medios extrema), su estructura (seccionada en tres partes condicionadas por el espacio pero que fueron rodadas en paralelo) y su resultado final, un gran fresco sobre el ser humano, sus formas de vida, resistencia y evolución.